23 de diciembre de 2010

Por ellos.




Mañana es nochebuena y pasado Navidad. ¿Y qué?
Es época de juntarse con la familia, amigos y demás gente importante.
Todo el mundo es feliz y regala sonrisas por el simple hecho de ésta fecha. Por saber que cenaran todos juntos y recibirán los regalos con los que les quitas el papel de regalo ansioso.
Pero...¿y la gente de la calle? ¿Qué pasa con los mendigos, con los que viven debajo de un cartón?
Ellos van a pasar una noche fría, solos, muy solos.
Consume lo justo porque a ti no te hace falta de nada y sé un poco más generoso.
Felicita la navidad a aquellos más solitarios y, consigue, que la sonrisa te la regalen ellos a ti.

20 de diciembre de 2010

Sacando una sonrisa.




Después de la tormenta viene la calma.
Tras mucho tiempo de bipolaridad, de lloros, de cambios de humos, de autoestima por los suelos... parece que se está encendiendo una llamita en la vela que intenté encender hace tiempo.
Ya no lo veo todo negro, ahora es más o menos gris.
De amores no hablo, ya que si tuviera que hablar empezaría a contar por el menos infinito.
Es otro tipo de luz, hoy me he levantado contenta.
Será que se acerca Navidad, aunque lejos de los míos, entonces será que se acerca Noche vieja, cerca de ellos.
¿Un motivo para sonreír? Saber que siempre les tengo ahí cuando los necesito.
Que aunque pasen miles de cosas, enfados, malas caras, días y días sin hablar... la gente que te quiere acaba volviendo a tu lado.
Y sobretodo contenta de tenerlo a él como amigo, como gran amigo. Saber que siempre está a mi lado en lo muy bueno y en lo muy malo. Tener conocimiento de que nunca me ha fallado y dudo que lo haga alguna vez, eres tan especial pequeña ardillita...
Amigos... amigos de verdad. Los que fallan, si, para que negarlo... pero son los que no te van a dejar nunca pase lo que pase.

16 de diciembre de 2010

Bipolaridad.




¿Yo? ¿Bipolar? Más o menos. Hace ya un tiempo en el que me levanto feliz, desayuno triste, me voy al instituto feliz, llego triste, acabo las clases feliz, llego a casa triste, enciendo el ordenador feliz, lo apago triste, me voy a la biblioteca feliz, salgo de ella triste, voy al gimnasio feliz, hago las clases triste, salgo de él feliz, llego a mi casa triste, ceno feliz, chateo triste, me acuesto feliz y me duermo triste.
Y así se siguen sumando los días en mi calendario. Sigo pensando que mi mente se ha trastornado, pero puedo seguir adelante sola. No voy a preocuparme por nadie que no sean ellos tres, no voy a dar consejos ni quiero ser aconsejada. Estoy harta de escuchar a los demás y que nadie me escuche a mí. Se acabó (por un tiempo). Voy a hacer que el tiempo se convierta en mi amigo y me ayude a quitar todos los problemas de mi cabeza, a volver a ser la misma que era hace unos meses.

15 de diciembre de 2010

Personas.


Hace (casi) tres meses que empezó a cambiar todo en mí. Ha empezado una nueva etapa de mi vida: he empezado el bachillerato, me están enseñando a ser más responsable de lo que soy (porque yo me considero como tal) y han entrado nuevas personas en mi vida.
Ésto último podría ser lo más destacado.
Personas... ¿que son personas? Según la Wikipedia se podría definir como ser racional y consciente de sí mismo, poseedor de una identidad propia.
Yo no le haría mucho caso a la señorita Wikipedia, más bien se podría decir... ser lleno de sentimientos, con momentos que contar y fabricar, alguien con ganas de conocer el mundo real, alguien que en una milésima de segundo puede cambiar la vida de otro.
Hace más de tres meses que te conozco. ¿Parece poco tiempo verdad? Pues ponte a contar las miles de horas que hemos hablado y te darás cuenta que es como si nos conociéramos desde hace muchos años...
Como haría un filósofo... ¿por qué? Esa es mi pregunta.
Sé que nunca lo sabré, que siempre habrán muchas dudas que jamás me responderás o... ¿quizás si? quien sabe... el mundo da muchas vueltas.
Me has hecho daño, si, para que lo voy a negar. Pero a parte de eso me has enseñado mucho, me has enseñado que no todo el mundo es como creemos que es. Me has enseñado a no dejar de pensar en todo. He aprendido, también, a vivir en un mundo real, el mundo real. En realidad debería darte las gracias y no lo he hecho, bien, pues aquí y ahora te agradezco todo lo que has hecho. Espero que algún día puedan cambiar las cosas.

I.F.F

14 de diciembre de 2010

Empezando...




Él decía... LA MEMORIA ES TRAICIONERA
y tenía razón.

Cada uno recuerda lo mismo de una manera diferente: los momentos, las imágenes... Todo eso queda en la memoria, y así vamos construyendo nuestra historia. Ésta es la mía. La que yo elegí recordar, con la memoria y el corazón...