9 de abril de 2011

Como explicar algo tan grande?




Es demasiado difícil poder expresar un sentimiento tan grande, tan profundo... que duele.
Duele mucho, duele pensar que cualquier día, en cualquier momento puede desvanecerse. Pero mis días de preocupaciones han acabado, creerme inferior a todo el mundo ha acabado, pensar siempre que va a salir mal, ha acabado...
como un sabio dijo: "carpe diem". Aprovecha el momento. Que frase tan bonita... y tan sabia. Tan verdadera, tan trasparente, tan... cierta.
A partir de ahora voy a disfrutar de lo que tengo, voy a disfrutar todo lo que pueda sin calentamientos de cabeza, sin ataduras, sin celos, sin pensar si está bien o está mal, sin pensar si le importa a los demás porque al fin y al cabo... es mi vida. Cada uno tiene una y puede hacer lo que quiera con ella. Yo no soy nadie para decirle a alguien como debe vivir la suya, al igual que nadie debería hacerlo conmigo. Puede que salgan personas afectadas, puede que pierda confianza de gente que me importa, pero al fín y al cabo, TODO, absolutamente todo lo que me importa lo tiene él.

30 de marzo de 2011

Magdalena



Desde hace días que en mi cabeza sólo se oyen petardos. Hace unos pocos días que la boca me sabe a Lambrusco, que me cuesta abrir los ojos por la mañana y tenerlos cerrados por la noche.
Hace días que las calles huelen a pólvora, a alcohol... que están llenas de personas, las mismas de siempre, las mismas personas que ves todos los días de tu vida, aunque no las conozcas de nada.
Todo el mundo tiene un vaso en la mano y un cigarro en la otra. Todo el mundo sonríe feliz, baila hasta que sus pies no puedan más. Todo el mundo está de buen humor, otros no tanto...
Un año más, las mismas fiestas de esta ciudad. Esa semana en que cada año es tan diferente aunque hagas lo mismo.
Llevo media Magdalena, quedan unos 5 días, pero ya se como es (como va a ser) y estoy tan feliz... porque son con él. Con la persona más importante de mi vida y, no sabes cuanto me alegro.

12 de marzo de 2011

Recordando en un día de pijama




Hoy es uno de esos días que no te despegas del pijama ni del sofá. Acabas cogiendo uno de esos libros abandonado de tu estantería, compañero del polvo, compañero tuyo en este día.
Es ese típico libro que cuando una chica acaba de leérselo piensa: "Ais! Quiero un Step en mi vida" o "Ojalá fuera como Babi". Bien, parece ser que yo no estoy en ese alto porcentaje.
Mientras, estás comiendo helado y tumbada en el sofá. Estás sola en casa.
Cuanto tiempo hacía que deseaba estar así y es cuando te dices a ti misma...no voy a pensar en nada. ¿Pero que pasa? No puedes. De repente empiezan a venirte recuerdos y momentos increíbles que pasaste al lado de personas que forman tu vida.
Te viene a la cabeza las tardes de piscina cuidando a tus primos, mojándote, abrazándote, inventándote historias para ellos y ver como las oyen atentamente y piensas... Cuanto los echo de menos.
Siguen los recuerdos en tu cabeza... y de repente, la imagen de una pista de atletismo. Las vueltas que habré dado sobre ella.
Más...ella. ¿Que estará haciendo en este momento? Si, lo sé... frunjiendo con su novio El Sevillano. Cuantos momentos que he pasado junto a mi mejor amiga. En Cuenca, en Burriana, Andorra, Rialp, Zaragoza, Granada, Tenerife, Madrid, Lleida, La Rioja, Valencia, Teruel... casi que me he recorrido la península a su lado. Y los sitios que nos quedan por ver... juntas.
También pienso en alguien que fue la persona más importante de mi vida durante un año... o no? Muchas veces lo he pensado y creo que lo pienso. Nunca lo ha sido. He pasado buenos momentos con él, he vivido nuevas experiencias, he aprendido... pero no. Siempre ha habido alguien por encima de él.
Y hablando de amores... otra persona me ha venido a la cabeza. Él. El que me hizo soñar durante un mes. El que me enamoró en un mes. El primer beso que nos dimos sabía a alcohol, humo, lágrimas, cansancio... pero ha sido el mejor beso que he probado nunca. Aquel escondite que había entre el Pinar... dónde no dejabas de sonreírme y yo, ilusa, te devolvía la sonrisa. Aquella noche tan mágica. Un coche amarillo que nos llevaba sin rumbo. Tú, yo, la luna. Nuestra respiración, el vaho en los cristales de tu coche... No me olvido de Zaragoza, aquellas dos noches que pasamos juntos. Bailando entre miles de personas, miles de movimientos... pero para mí solo existía una en aquel recinto. Tú. Todo era tan perfecto... 102 sms acumulados en mi móvil, tropecientas mil horas hablando... me prometiste la Luna. Hasta que llegó aquel horrible día en que me arrancaste la ilusión, y el corazón. Nunca antes me había sentido así. Tarde mucho en superarlo y ahora... mi herida esta a medio coser, pero lo he superado. Aunque... aunque. Mejor no decirlo.
Son tantos recuerdos, tantos momentos...
Como no, todos mis grandes momentos han sido con otra persona. ÉL. ÉL en mayúsculas. Mi tripa fofa, mi ardilla, mi mejor amigo, mi razón de todo.
Todas las veces que me acuerdo haber estado contigo las recuerdo felices, porque tú nunca me has fallado, nunca me has arrancado la ilusión ni las ganas de ser feliz. Siempre has hecho que me sienta bien. Y no sé como agradecertelo. Soy tan egoísta... ojalá sólo fueras mío y te pudiera tener siempre, ojalá que nunca te separes de mi porque yo ya no podría seguir mi camino, nuestro camino.

9 de marzo de 2011

lo más grande de mi vida



Puede ser que siempre me haga la dura y no te demuestre suficiente lo que me importas. Muchas veces pienso que si declaro todo mi amor por ti puedo parecer una pesada o pienses que soy de las típicas que te prometen un "para siempre" y luego no lo cumplen.
Puede que no sea totalmente cariñosa por miedo a que algún día te acostumbres tanto que ya no busques mi cariño. Y aunque deberías saberlo, y lo sabes, vuelvo a decirte que si, que tú eres la persona más importante de mi vida y la que hace que en mi cara haya dibujada una sonrisa.
Eres tú quien consigue que este agusto totalmente o que mis "problemas graves" se conviertan en simples tonterías.
Me gustaría que dentro de unos años los patios de la universidad los pases conmigo, me gustaría hacer un viaje contigo, tú, yo y el mundo...; me gustaría que viviéramos cerca o juntos para no separar nuestra amistad ni un sólo día.
No me dejes sola nunca, no dejes de llamarme, no dejes de venir a mi casa, no me dejes...

26 de febrero de 2011

pasar de todo



Hoy me he parado a pensar: ¿porqué la gente va a su puta bola? Preocupándose por ellos mismos, ir sin prisas por la vida y sin importar si estás haciéndole esperar a alguien en el lugar donde habíais quedado. A la gente le da igual no ir a una celebración importante a cambio de estar media hora sin hacer nada. A la gente le da igual el no hacer nada por los demás si luego no le van a dar algo a cambio. ¿Por qué la gente es así? ¿De verdad creéis que es mucho mejor así? Ahora es cuando sería una inmadura y diría: si vosotros lo hacéis, yo también. Pero no. No soy como vosotros ni como el el (casi)resto del mundo. Pero una cosa si que tengo clara. Yo ayudo, yo espero, yo presto, yo doy... pero nadie se ríe de mi. Que os jodan.

19 de febrero de 2011

más que un sentimiento



Hoy es uno de esos días en que te levantas y piensas que tu vida es una puta mierda. Lo he pensado muchas veces, para que lo voy a negar... pero nunca me había sentido así.
Nunca nos habíamos enfadado seriamente, todo eran tonterías de las tuyas o de las mías, pero a los cinco minutos ya estábamos riéndonos los dos a la vez. Y ahora que... he intentado hablar contigo y no quieres...porque... porque? ya no te importo...? No, no puede ser, porfavor no.
No poder hablar con la persona que más quieres, saber que está detrás de la pantalla y que no te va a contestar. Saber que está a unos pasos de tu casa y que no te va a abrir la puerta...
Espero no estar haciéndome una bola en la cabeza de esto, espero que se te/nos pase porque yo no quiero estar así, no puedo...

15 de febrero de 2011

Siempre igual...



... vuelven mis rayadas, esas que creía haber dejado escondidas detrás del sofá.
Pero porque siempre me pasa lo mismo? porque soy tan idiota?
Al principio pienso que no me importa, incluso intento creérmelo, pero de repente te sueltan tres o cuatro palabras y aumenta mi celosía interior. Y ahí, justo ahí, es cuando me doy cuenta de que no sirvo para esto. De que siempre van a sobrepasar mis ilusiones de las que después van a ser chafadas y que va a pasar? Lo mismo que pasa siempre. Acostada en mi cama y unas lágrimas derramándose por mi mejilla.

6 de febrero de 2011

para ti.



Es interesante saber el grado de dependencia que tienes con una persona. El significado de su mirada cuando te mira, la rapidez o lentitud de respiración que tiene cuando estás cerca, el diferente ritmo cardíaco cuando le acaricias o cuando le haces una pedorreta y le sale una forma muy rara de reírse. Cuando tus días son aburridos, la misma historia de siempre ya sabes, levantarse, ir al instituto, estudiar, cenar y dormir. Pero, una llamada, un mensaje, una conversación por internet, puede cambiar tu rutina. Incluso cambia la forma que tienes de ver las cosas.
Me encanta cuando me toca el pelo, cuando me mira y le cambian los ojos, me encanta cuando me sonríe o cuando mueve la nariz como una ardilla. Me encanta que me abrace y me diga al oído todo lo que me quiere. Me encanta tumbarme en su cama y pensar que estoy en el lugar más apreciado por mi de éste mundo. Me encanta que me llame y lo primero que oiga sea una risa igual que la del corre caminos. Me encanta que me eche de menos. Me encanta que se preocupe por mi, que siempre esté cuando más me hace falta. Me encanta que me demuestre que esto no es un tontería. Esto no es una amistad más. Esto es increíble. No quiero que nunca acabe. No quiero que dejes de romperme el pelo, de pegarme mocos en la cara, de hacerme cosquillas, de ponerme nerviosa, de pegarme tortas en el culo, de ponerme cara de loco... No quiero que nunca cambie esto que nos está pasando, porque ¿sabes? Es la primera vez que me siento tan segura al lado de una persona. Estoy tan a gusto, tan feliz si tú estás... Nunca te vayas.

No te imaginas lo que siento por ti.

30 de enero de 2011

Tristeza acumulada.



Aún recuerdo el ruido de tu coche cuando llegabas a casa. Recuerdo como entrabas a casa y nos dabas a todos un beso, te quitabas los zapatos y te acostabas en el sofá. Me acuerdo un día que me hiciste muy feliz, aquel que sacaste del maletero a Bartolín. Me acuerdo de todos (o casi todos) los sitios que nos has llevado a comer, de aquella nochevieja nevada en Teruel. También recuerdo como me llamabas "mi pequeñina" y me cogías en brazos dándome vueltas hasta que no podía parar de reír. O cuando me tumbaba encima tuya y me contabas que habías comido serpientes, ratones, elefante...y yo ilusionada me lo creía. Me acuerdo de todas las veces que me despertaba a media noche y me metía en vuestra cama. Me acuerdo de cuando nos llevabais a Pepe y a mi al pueblo durante todo el verano y siempre le preguntaba a los abuelos que cuanto faltaba para que vinierais a recogernos. Y era en ese momento en el que, desde el escalón de la abuela, veía el coche e iba corriendo a abrazarte, a abrazaros. Me acuerdo de todas las veces que te has bañado conmigo en las piscina y hemos jugado a tiburón, de cuando venías a mi "bar" hecho por cuatro maderas y me comprabas un vasito de agua. Me acuerdo de mi infancia. Me acuerdo de los 12 o 13 años que has estado en mi vida y que un día de repente ya no estabas. En casa era todo horrible. La mamá no paraba de llorar, Pepe se tiraba todo el día jugando a la play por no saber que hacer y yo... yo no entendía nada. Era pequeña y creía que tu y mamá os habíais enfadado y volverías pronto a casa pero los días pasaban y pasaban y nunca volviste.
¿Porque papá?¿Porque te fuiste?
Después de casi cinco años es la primera vez que me "desahogo" escribiendo estas letras y sigo aquí, sigo esperando despertar de este horrible sueño. Sigo esperando que algún día vengas a pedirnos perdón y me digas lo mucho que me quieres como hacías antes.
Porque sabes... ha pasado mucho tiempo y... aún no lo he superado.
Te echo mucho de menos papá.

26 de enero de 2011

Tengo ganas...




Tengo ganas de que el frío muera y vuelva a nacer el calor. Tengo ganas de levantarme a la hora que quiera, que el despertador se quede afónico y que las mantas no se despeguen de mi. Tengo ganas de desayunar un tazón de cereales mientras veo a mi madre dibujando. Tengo ganas de estar toda la mañana tumbada a la orilla del mar mientras tomo el sol, con un "Don't Matter de Akon" y un helado de dulce de leche. Estando allí, en la playa, me gustaría bucear con los ojos abiertos y descubrir peces de colores que me reciben con buena cara. Tengo ganas de ir a comer a un Asador Argentino mientras que los precios no me supongan un problema. Tengo ganas de dormir la siesta abrazada a mi osito de peluche y con unos calcetines calentitos en los pies. Tengo ganas de ir en bici a su casa y que me abrace muy fuerte. Tengo ganas de correr, saltar, reír y gritar. Tengo ganas de amar, pero no amar a un farsante. Tengo ganas de probar otros besos. Tengo ganas de experimentar. Tengo ganas de beber hasta el punto en que me quede (casi)inconsciente. Tengo ganas de bailar la canción de "Danza Kuduro" hasta que mis pies se quieran jubilar. Tengo ganas de hacer una ronda de chupitos con un camarero. Tengo ganas de que me hagan cosquillas hasta el segundo en que no pueda más. Tengo ganas de irme a Zaragoza a ver a una amiga a distancia. Tengo ganas de que alguien me dedique una canción, o un gol, o una sonrisa. Tengo ganas de oler mi perfume favorito. Tengo ganas de sábado. Tengo ganas de... de cambios, de grande cosas que contar y recordar.

24 de enero de 2011

¿Porqué?



¿Porqué la gente ha la que le han hecho daño se empeña en devolverla con el resto del mundo?
¿Que culpa tiene la gente que no ha hecho nada?
Hace tiempo que hablamos y creía de ti una persona especial, alguien con la que poder hablar de todo, alguien en contra de las injusticias, defiendo que no se debe hacer lo que no te gusta que te hagan. Como dije hace tiempo... que equivocada he estado. Eres igual que los demás, fuiste un iluso creyendo que una persona cruel nunca te haría daño y tú has sido un falso. Creía que cuando me decías que querías disfrutar de la vida y no juntarte con alguien como aquella persona pensaba que te referías a no hacerle daño a la gente. ¿Sabes? Me das pena. Mucha.
Yo lo pasé muy mal por tu culpa, me pasé días enteros llorando, encerrada en casa, sin ganas de comer ni de ver el Sol... porque me fallaste. Por tu culpa ya no confío tanto en las personas (pero aun así confío no como tú) pero bueno... de mi historia ya hace mucho tiempo. Me prometiste la Luna, me decías que me querías... me enamoré de ti y... adiós.
Pero no por eso me das pena, sino porque le estás haciendo lo mismo a otra.
Has enamorado a una y te estás follando a otra. ¿Que campeón no?
En fin... sé que soy una cobarde porque lo escribo aquí y tú jamás lo podrás leer, pero solo espero que algún día te des cuenta de lo que estás haciendo, que te arrepientas y cambies... y sobretodo, aunque te odie por todo lo que me has hecho, sobretodo espero que vuelvas a ser feliz y que nadie te lleve al túnel negro como tú lo has hecho conmigo.

18 de enero de 2011

tripa fofa.



No hay manera de que te saque de mi cabeza. No hay manera de dejar de pensar en ti.
Eres la razón por la que sonrío con fuerza día a día. Eres tú el amigo que siempre quise tener.
Y ahora que te tengo es cuando me siento realmente afortunada.

Me has visto miles de veces triste, te he dicho miles de veces lo triste que estaba.
Y tú siempre me has dicho que eran tonterías pero yo nunca quise hacerte caso.
Que equivocada he estado. Por fin me he dado cuenta por las bobadas que he llorado, por las cosas que me he perdido, por las rayadas mentales que han hibernado en mi cabeza.
He sido tonta, he estado cegada... y ahora lo único que quiero es disfrutar a tu lado.

Volvernos locos y crear nuevos momentos que nunca volverán a repetirse.
Demostrarte lo importante que eres para mi, aunque a veces me haga la dura, porque sabes que quiero que ésta época nunca acabe, que sigamos construyendo una historia juntos y cuando seamos viejecitos veamos una de nuestras fotos y se nos dibuje una sonrisa en la cara.

Porque te quiero, y nunca voy a dejar de hacerlo.

16 de enero de 2011

16.



Aquella aburrida noche en que después de cenar me conecte al "tuenti" y empecé a hablar contigo. Hablábamos de tonterias, estabas viendo una película con tus amigos y yo estaba apunto de irme a dormir. Pese a tu timidez, me dijiste si podíamos vernos. Sería la primera vez que nos veíamos a solas pero mi madre no me dejaba salir. Igualmente me fui y quedamos en Babel.
Los nervios recorrían mi cuerpo ya que había quedado con el chico que perseguía desde hace unas semanas. Y... allí estabas tú. Alto, delgado, guapo. Un beso en cada mejilla y una preciosa sonrisa.
No sabíamos que hacer, éramos dos desconocidos. Acto seguido nos sentamos en un banquito de Borrull, a partir de ése día, nuestro banquito.
Palabras, palabras y más palabras. De repente, un silencio. Y... me besaste.
Algo increíble me recorría todo el cuerpo, nuestros labios formando uno, tus manos rozando las mías. Un guiño de complicidad. Aquel día en el que todo era perfecto y, más tarde, siguió creciendo.
Una larga y bonita historia que siempre se va a quedar en nuestro recuerdo.
Momentos a tu lado que nunca serán igual al lado de quien sea, porque tu me has enseñado mucho, hemos aprendido juntos, me has ayudado siempre y me has demostrado mucho más que muchos.
Me has hecho reír en los momentos más difíciles, te has convertido en niño mientras te maquillaba la cara, hemos visto las puestas de sol más bonitas de Benicàssim, has hecho de enfermero cuando estaba tan mala, me has apoyado en cada decisión, has soportado mis enfados inútiles y mis ganas de llorar, también has aguantado mis lloros.
Has creado una historia muy bonita de la que, pase lo que pase, siempre va a estar ahí al igual que tú.
Porque hace tiempo que cambiaron las cosas, y aunque ésto ya no sea igual, y aunque me odies algún día, aunque no quieras saber nada de mi... yo sé que siempre vas a estar ahí y que nunca te voy a olvidar.


22:30h. 16 de enero de 2009.

4 de enero de 2011

Cambiar de aires.



Es hoy. Es hoy cuando decido que quiero cambiar de aires, y de cara. Te aburres. Me aburres. Me aburres tú y todo el mundo e incluso me aburro a mi misma.
Igual que dos grises nubes en el cielo que nunca cambian de trayectoria. Igual que la vida de los semáforos.
Alguna cosa había cambiado, estaba esperando llegar a la realidad sabiendo que la realidad nunca volvería.
Me estaba cansando, me estaba cansando de esta horizontal y monótona vida sin sentido ni orden.
Sin sonrisas ni suspiros, y tú como siempre parpadeando en mi vida. Déjame.
A partir de hoy, en realidad de ayer por la noche, todo ha cambiado. No vuelvas. Tú me prometiste vivir en la Luna saboreando nuestro postre favorito. Dibujábamos corazones en la planta de los pies para caminar sobre ellos. Las mariposas que volvieron a mi estómago... Me creaste una falsa ilusión. No vuelvas. Sal de mi porque todo se ha dado la vuelta.
Ya no quiero que me mires y me derrita por ti. Te he descrito en ríos de tinta y, ahora, me sobran las palabras.

2 de enero de 2011

Un nuevo día, un nuevo año.




El 2010 ha sido un año lleno de emociones, sensaciones, lágrimas, risas, sonrisas, besos...
He vivido nuevas experiencias de las que nunca voy a olvidar y muchas otras de las que no me acuerdo.
He conocido gente increíble, pero también gente que desearía no haber conocido.
He sentido sentimientos muy fuertes de los que se me han metido tan dentro y aún no han salido.
He aprendido a valorar lo que menospreciaba. He creado círculos de felicidad.
He aumentado mi amistad con las personas más importantes de mi vida. He viajado...
En definitiva, ha sido un gran año.

Y ahora un nuevo reto. Nada de vida horizontal. Cambios. Quiero cambios. Y los van ha haber.
Espero que este año supere a los demás.
Feliz año nuevo.