30 de enero de 2011

Tristeza acumulada.



Aún recuerdo el ruido de tu coche cuando llegabas a casa. Recuerdo como entrabas a casa y nos dabas a todos un beso, te quitabas los zapatos y te acostabas en el sofá. Me acuerdo un día que me hiciste muy feliz, aquel que sacaste del maletero a Bartolín. Me acuerdo de todos (o casi todos) los sitios que nos has llevado a comer, de aquella nochevieja nevada en Teruel. También recuerdo como me llamabas "mi pequeñina" y me cogías en brazos dándome vueltas hasta que no podía parar de reír. O cuando me tumbaba encima tuya y me contabas que habías comido serpientes, ratones, elefante...y yo ilusionada me lo creía. Me acuerdo de todas las veces que me despertaba a media noche y me metía en vuestra cama. Me acuerdo de cuando nos llevabais a Pepe y a mi al pueblo durante todo el verano y siempre le preguntaba a los abuelos que cuanto faltaba para que vinierais a recogernos. Y era en ese momento en el que, desde el escalón de la abuela, veía el coche e iba corriendo a abrazarte, a abrazaros. Me acuerdo de todas las veces que te has bañado conmigo en las piscina y hemos jugado a tiburón, de cuando venías a mi "bar" hecho por cuatro maderas y me comprabas un vasito de agua. Me acuerdo de mi infancia. Me acuerdo de los 12 o 13 años que has estado en mi vida y que un día de repente ya no estabas. En casa era todo horrible. La mamá no paraba de llorar, Pepe se tiraba todo el día jugando a la play por no saber que hacer y yo... yo no entendía nada. Era pequeña y creía que tu y mamá os habíais enfadado y volverías pronto a casa pero los días pasaban y pasaban y nunca volviste.
¿Porque papá?¿Porque te fuiste?
Después de casi cinco años es la primera vez que me "desahogo" escribiendo estas letras y sigo aquí, sigo esperando despertar de este horrible sueño. Sigo esperando que algún día vengas a pedirnos perdón y me digas lo mucho que me quieres como hacías antes.
Porque sabes... ha pasado mucho tiempo y... aún no lo he superado.
Te echo mucho de menos papá.

26 de enero de 2011

Tengo ganas...




Tengo ganas de que el frío muera y vuelva a nacer el calor. Tengo ganas de levantarme a la hora que quiera, que el despertador se quede afónico y que las mantas no se despeguen de mi. Tengo ganas de desayunar un tazón de cereales mientras veo a mi madre dibujando. Tengo ganas de estar toda la mañana tumbada a la orilla del mar mientras tomo el sol, con un "Don't Matter de Akon" y un helado de dulce de leche. Estando allí, en la playa, me gustaría bucear con los ojos abiertos y descubrir peces de colores que me reciben con buena cara. Tengo ganas de ir a comer a un Asador Argentino mientras que los precios no me supongan un problema. Tengo ganas de dormir la siesta abrazada a mi osito de peluche y con unos calcetines calentitos en los pies. Tengo ganas de ir en bici a su casa y que me abrace muy fuerte. Tengo ganas de correr, saltar, reír y gritar. Tengo ganas de amar, pero no amar a un farsante. Tengo ganas de probar otros besos. Tengo ganas de experimentar. Tengo ganas de beber hasta el punto en que me quede (casi)inconsciente. Tengo ganas de bailar la canción de "Danza Kuduro" hasta que mis pies se quieran jubilar. Tengo ganas de hacer una ronda de chupitos con un camarero. Tengo ganas de que me hagan cosquillas hasta el segundo en que no pueda más. Tengo ganas de irme a Zaragoza a ver a una amiga a distancia. Tengo ganas de que alguien me dedique una canción, o un gol, o una sonrisa. Tengo ganas de oler mi perfume favorito. Tengo ganas de sábado. Tengo ganas de... de cambios, de grande cosas que contar y recordar.

24 de enero de 2011

¿Porqué?



¿Porqué la gente ha la que le han hecho daño se empeña en devolverla con el resto del mundo?
¿Que culpa tiene la gente que no ha hecho nada?
Hace tiempo que hablamos y creía de ti una persona especial, alguien con la que poder hablar de todo, alguien en contra de las injusticias, defiendo que no se debe hacer lo que no te gusta que te hagan. Como dije hace tiempo... que equivocada he estado. Eres igual que los demás, fuiste un iluso creyendo que una persona cruel nunca te haría daño y tú has sido un falso. Creía que cuando me decías que querías disfrutar de la vida y no juntarte con alguien como aquella persona pensaba que te referías a no hacerle daño a la gente. ¿Sabes? Me das pena. Mucha.
Yo lo pasé muy mal por tu culpa, me pasé días enteros llorando, encerrada en casa, sin ganas de comer ni de ver el Sol... porque me fallaste. Por tu culpa ya no confío tanto en las personas (pero aun así confío no como tú) pero bueno... de mi historia ya hace mucho tiempo. Me prometiste la Luna, me decías que me querías... me enamoré de ti y... adiós.
Pero no por eso me das pena, sino porque le estás haciendo lo mismo a otra.
Has enamorado a una y te estás follando a otra. ¿Que campeón no?
En fin... sé que soy una cobarde porque lo escribo aquí y tú jamás lo podrás leer, pero solo espero que algún día te des cuenta de lo que estás haciendo, que te arrepientas y cambies... y sobretodo, aunque te odie por todo lo que me has hecho, sobretodo espero que vuelvas a ser feliz y que nadie te lleve al túnel negro como tú lo has hecho conmigo.

18 de enero de 2011

tripa fofa.



No hay manera de que te saque de mi cabeza. No hay manera de dejar de pensar en ti.
Eres la razón por la que sonrío con fuerza día a día. Eres tú el amigo que siempre quise tener.
Y ahora que te tengo es cuando me siento realmente afortunada.

Me has visto miles de veces triste, te he dicho miles de veces lo triste que estaba.
Y tú siempre me has dicho que eran tonterías pero yo nunca quise hacerte caso.
Que equivocada he estado. Por fin me he dado cuenta por las bobadas que he llorado, por las cosas que me he perdido, por las rayadas mentales que han hibernado en mi cabeza.
He sido tonta, he estado cegada... y ahora lo único que quiero es disfrutar a tu lado.

Volvernos locos y crear nuevos momentos que nunca volverán a repetirse.
Demostrarte lo importante que eres para mi, aunque a veces me haga la dura, porque sabes que quiero que ésta época nunca acabe, que sigamos construyendo una historia juntos y cuando seamos viejecitos veamos una de nuestras fotos y se nos dibuje una sonrisa en la cara.

Porque te quiero, y nunca voy a dejar de hacerlo.

16 de enero de 2011

16.



Aquella aburrida noche en que después de cenar me conecte al "tuenti" y empecé a hablar contigo. Hablábamos de tonterias, estabas viendo una película con tus amigos y yo estaba apunto de irme a dormir. Pese a tu timidez, me dijiste si podíamos vernos. Sería la primera vez que nos veíamos a solas pero mi madre no me dejaba salir. Igualmente me fui y quedamos en Babel.
Los nervios recorrían mi cuerpo ya que había quedado con el chico que perseguía desde hace unas semanas. Y... allí estabas tú. Alto, delgado, guapo. Un beso en cada mejilla y una preciosa sonrisa.
No sabíamos que hacer, éramos dos desconocidos. Acto seguido nos sentamos en un banquito de Borrull, a partir de ése día, nuestro banquito.
Palabras, palabras y más palabras. De repente, un silencio. Y... me besaste.
Algo increíble me recorría todo el cuerpo, nuestros labios formando uno, tus manos rozando las mías. Un guiño de complicidad. Aquel día en el que todo era perfecto y, más tarde, siguió creciendo.
Una larga y bonita historia que siempre se va a quedar en nuestro recuerdo.
Momentos a tu lado que nunca serán igual al lado de quien sea, porque tu me has enseñado mucho, hemos aprendido juntos, me has ayudado siempre y me has demostrado mucho más que muchos.
Me has hecho reír en los momentos más difíciles, te has convertido en niño mientras te maquillaba la cara, hemos visto las puestas de sol más bonitas de Benicàssim, has hecho de enfermero cuando estaba tan mala, me has apoyado en cada decisión, has soportado mis enfados inútiles y mis ganas de llorar, también has aguantado mis lloros.
Has creado una historia muy bonita de la que, pase lo que pase, siempre va a estar ahí al igual que tú.
Porque hace tiempo que cambiaron las cosas, y aunque ésto ya no sea igual, y aunque me odies algún día, aunque no quieras saber nada de mi... yo sé que siempre vas a estar ahí y que nunca te voy a olvidar.


22:30h. 16 de enero de 2009.

4 de enero de 2011

Cambiar de aires.



Es hoy. Es hoy cuando decido que quiero cambiar de aires, y de cara. Te aburres. Me aburres. Me aburres tú y todo el mundo e incluso me aburro a mi misma.
Igual que dos grises nubes en el cielo que nunca cambian de trayectoria. Igual que la vida de los semáforos.
Alguna cosa había cambiado, estaba esperando llegar a la realidad sabiendo que la realidad nunca volvería.
Me estaba cansando, me estaba cansando de esta horizontal y monótona vida sin sentido ni orden.
Sin sonrisas ni suspiros, y tú como siempre parpadeando en mi vida. Déjame.
A partir de hoy, en realidad de ayer por la noche, todo ha cambiado. No vuelvas. Tú me prometiste vivir en la Luna saboreando nuestro postre favorito. Dibujábamos corazones en la planta de los pies para caminar sobre ellos. Las mariposas que volvieron a mi estómago... Me creaste una falsa ilusión. No vuelvas. Sal de mi porque todo se ha dado la vuelta.
Ya no quiero que me mires y me derrita por ti. Te he descrito en ríos de tinta y, ahora, me sobran las palabras.

2 de enero de 2011

Un nuevo día, un nuevo año.




El 2010 ha sido un año lleno de emociones, sensaciones, lágrimas, risas, sonrisas, besos...
He vivido nuevas experiencias de las que nunca voy a olvidar y muchas otras de las que no me acuerdo.
He conocido gente increíble, pero también gente que desearía no haber conocido.
He sentido sentimientos muy fuertes de los que se me han metido tan dentro y aún no han salido.
He aprendido a valorar lo que menospreciaba. He creado círculos de felicidad.
He aumentado mi amistad con las personas más importantes de mi vida. He viajado...
En definitiva, ha sido un gran año.

Y ahora un nuevo reto. Nada de vida horizontal. Cambios. Quiero cambios. Y los van ha haber.
Espero que este año supere a los demás.
Feliz año nuevo.